Una Etapa más en mi Vida

    Amanecía con una ligera neblina, los coches no paraban de pitorrear como cada mañana luchaban por no llegar tarde a trabajar. La vida laboral es dura, pero, en fin de algo se tiene que vivir, yo me levantaba despreocupada me quitaba las sábanas desinteresadamente, me senté en la cama mientras me aclaraba los ojos quitándome las legañas, me estiré, de brazos a piernas. Era domingo el fin de semana acababa, pronto tendría que volver a levantarme a las seis y media, para volver a clase. No tenía ganas de desayunar, me dolía un poco la cabeza. Fui a la cocina y encendí el termo, tras ducharme y vestirme eran ya, las once. Cogí un cuaderno y escribí lo que se me ocurría por la cabeza, sea como sea, por muy mal que sonase. Ya eran las dos con lo cual tocaba comer mi hermano cocinaba, puse la mesa: el mantel, los tapetes, dos servilletas, dos vasos, dos tenedores, la jarra llena de agua, dos platos y luego la olla ¿qué contenía? Pasta su especialidad, comida italiana, por esa razón estaba en el comedor del instituto por variar un poco mi alimentación, siempre era pasta, con tomate, con carne o pescado, pizza, arroz tres delicias precocinado o sopa en invierno o ensalada en verano. Terminé de cenar estudié un poco, todo pasó volando.

   Llegó o sí, el día de mañana, esa fría mañana de lunes, los lunes me mataban primero tenía gimnasia, toda la clase esperando a que el musculoso maestro llegase, y si nos dispersábamos un poco por ahí, cuando el llegase se ponía a contar, esos números simbolizaban las vueltas que teníamos que dar. Siempre había alguien que por molestar a los demás tardaba en llegar, al estar todos en un círculo el profesor terminó de contar y empezó con la lista. Yo, iba la tercera es lo que tiene tener un apellido que empiece por “B” siempre serás de los primeros, aunque suela ser algo malo, también tiene sus cosas buenas.

   A segunda hora estábamos todos cansados, sin aliento, diez alumnos sin aliento en una clase de francés, más tres alumnos de la otra clase después de tener con su alocada maestra de inglés. No obstante; la maestra seguía como si nada, como si no tuviera corazón, sin dejarnos respirar, (total ella tenía que hacer su trabajo) pasaba lista para ver quien tenía hecho los ejercicios, al llegar a mí, hubiera dicho como en la evaluación anterior que se me olvidó (solía pasar), o que lo tenía medias (no sabía como hacer el resto), o -¡Huy se me ha olvidado el cuaderno!- (también a veces era verdad, me daba lo mismo tener dos o un negativo). Pero no, he madurado, eso al menos creo, quiero sacarme la matrícula, me dejaré la piel, los ojos si hace falta. Tenía hechos todos los ejercicios solo con la ayuda de un libro gordo y pesado: El Diccionario qué majestuosa pieza, ¡qué haría yo sin ella! Suspender naturalmente. A tercera me tocó lengua la atormentada clase de lengua, el único profesor que he tenido que para presentarse halla necesitado dos días, dos días perdidos por contarnos toda su aburrida vida, nos contaba que había conocido a una muchacha que escribía a la vez con la dos manos- ¡Y a mí qué me importa! Tan solo quiero aprobar, pasar a bachillerato y sacar una carrera a poder ser de ciencias de la naturaleza, sólo eso. Ésta es mi vida, no hay más.

   Por fin el recreo, me arrastro por las escaleras por un poco de contacto, da igual quien, el caso es hablar y desahogarme, y encontrarme con esas gentes que te miran mal, ¿nunca te ha pasado que vas por la calle y los niños van con sus abuelos mientras te señalan con esa cara amargante, sólo porque no estas sonriendo y sus abuelos te miran incluso si cabe peor? Es horrible, te miran como si fueras aquello, esa sombra plantada en aquel lugar, y esos canis, esos burracos, se ríen de tus pintas, al menos tengo gusto propio, no voy como los demás, voy como quiero, me expreso así. El instituto es un sitio amargo, lúgubre que daña el corazón y cura el pensamiento, ya lo he comprendido, todo no se puede tener. En fin, la vida es dura y ya está. Sólo hay que seguir para darle un toque dulzón, tras encontrarme con mis amigas nos quedamos hablando sobre tonterías, tonterías que se quedarán en nuestros recuerdos hasta el fin de los días, luego tendré que coger por las escaleras de al lado de la cafetería torcer la esquina darme de bruces con aquellos enanos que van detrás mía, esos de 3º que son como muñecos. Esperar a que llegue la maestra, es una yaga en el corazón, esperar a que el resto lleguen es lo peor. Total entramos en clase armando el peor jaleo que te puedas suponer, de pronto se enfada y nos amenaza con un parte, nos callamos hacemos ecuaciones medio en silencio, mientras comentamos entre nosotros, la única que grita es la que menos entiende la que menos distingue un menos de un por y mientras la maestra  le resuelve la duda habla, grita ensordeciendo los oídos, sin prestar atención a lo que la pobre mujer dice. Más tarde nos toca inglés se acerca lo peor, odio esta clase solo por el echo de quien la da, no hay ni punto de comparación con la del año pasado, esta grita, no tiene paciencia, la otra te hablaba con ternura, aprendías porque te escuchaba, lo único bueno que tiene estas clases es que te relajas un poco para lo peor la última clase: ciencias sociales pura historia que siempre suspenderé, lo tengo mas que metido en la cabeza, aún así me toca estudiar sino, me temo lo peor, adiós a todo lo que soñé, adiós a todo lo que esperé de mí.

   Siguiente día, día tras día me he formado para aguantar las malas sensaciones pero lo peor aún no ha pasado, pues el dolor convive en la puerta de al lado. El desamor, de un amor mal conocido, me enamoré perdidamente un dieciocho de marzo, -lo diré aunque te parezca raro da igual, todo se llegará a saber, en todos los diarios secretos detrás de ellos siempre hay un personaje dispuesto a leerlo, y fastidiar así al poseedor.-Me enamoré ya lo creo que me enamoré de lo peorcito que me he podido encontrar yo, estaba en segundo tranquilamente, mirándola, sí era una chica una de mis mejores amigas por aquel entonces, al último trimestre se me ocurrió decirle lo que sentía por ella- grave error- desde aquel entonces no me ha vuelto a hablar y si lo hace, lo hace sin mirarme a la cara, estuve un tiempo odiándola, porque me sigue hablando sobre su vida personal, lo genial que es diciendo una y otra vez lo genial que es su novio,-¡maldito corazón! Mira antes de querer.-por suerte cada vez siento menos por ella, alivio mío, por fin me siento libre, lejos de ese castigo que mataba con su presencia, y me arrancaba la vida si no la encontraba. Ahora todo o casi todo el instituto sabe que yo, en fin, mi sexualidad, lo hice se lo dije, a una chiquilla que se lo iba a decir a otra- lo hice adrede- porque me cautivaba, necesitaba ser libre, respirar aire limpio, aunque aún me duele, aún cuando pienso en ella, en sus abrazos, en su sonrisa. Ya no seré la misma, he madurado, me siento más vacía, me siento más perdida, me siento locamente enraizada a estos párrafos, me siento viva tras un millón de horas y minutos, segundos rayantes, agonizantes. Al fin soy libre, camino decidida, me da igual lo que la gente piense de mí, me da igual, si lo que he escrito aquí está bien o mal, si lo que escribí en una tarde de invierno a alguien no le gustó, da igual no lloraré por ello, lloré al fin por mi Libertad, lloré al fin por mi vida, al fin la poseo sin dolor, sin penas, con alegría y dulzuras. No me abro más a la gente por temor a rechazo de mi corazón, el vive, yo le protejo de todo cuanto puedo, no hay vuelta atrás.

   Adolescencia, juventud. Dolor, plenitud, eterna soledad, por amor o desamor. Cada día es un día que lo llevaré en mi corazón, siempre hacia delante jamás hacia atrás…            

   Primavera, se acaba el curso pronto las clases ya se acaban, pronto el verano me consumirá, algo tengo que hacer, sí algo para irme lejos de aquí a… Inglaterra no es Irlanda pero se acerca, estudiaré, me esforzaré como jamás antes lo he hecho. Es mi futuro lo que cuenta, eso que está siempre ahí presente, lo mantendré a mi vera, para abrazarme a él cuando tenga frío y/o miedo. Miedo a perder por lo que voy luchando, lucho para mantenerme bien en la vida.

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~ por reptilinius en 8 de noviembre de 2010.

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